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jueves, 4 de octubre de 2012

EL PRESUPUESTO 2013 EN POCAS PALABRAS.

El Proyecto Presupuesto 2013 fue enviado al Congreso Nacional. En esta oportunidad la ley de leyes tiene doble importancia, porque además de las proyecciones para el próximo año, se presenta el Presupuesto Modificado del 2012. Este último, muestra que el Presupuesto 2012 original quedó totalmente desactualizados, como consecuencia del enfriamiento del nivela de actividad que sufrió nuestra economía.
A grandes rasgos se podría decir que el Presupuesto 2012, en su versión  modificada, tiene dos puntos salientes: se sobrestima la tasa de crecimiento del PBI y no se sobrestiman los recursos. El  crecimiento reflejando para este año en 3,4%, gatilla el pago del cupón del PBI a fines de 2013. Sin embargo, se introduce una cláusula especial que le permite al PEN utilizar dichos fondos en forma discrecional, en caso de no tener que pagar el cupón (si se crece menos que 3.26%).
Puntualmente, el proyecto Presupuesto 2013 vuelve a mostrar los vicios de años anteriores. Se subestiman los recursos para luego hacer uso discrecional de la política del gasto, pero a diferencia de años anteriores, dicha subestimación no se basa en una disminuida proyección de la tasa de crecimiento, sino en una baja estimación de la elasticidad ingresos fiscales / nivel de actividad. 
Del otro lado y en línea con el manejo discrecional del gasto, se proyectan  erogaciones del sector público, “inflando” y “pisando” artificialmente el resultado fiscal y las necesidades financieras respectivamente. La subestimación del gasto se basa en cálculos muy conservadores en materia de ajuste de salarios y jubilaciones que, a su vez, son resultado de la inflación “intervenida”; que por séptimo año consecutivo forma parte del Presupuesto. 
Al mismo tiempo, el Presupuesto adelanta que la política cambiaria continuará sin alteraciones, profundizando el atraso cambiario; uno de los principales problemas de la economía real de nuestro país. Además, se pone en evidencia el aumenta el rol del BCRA como principal financiador del sector público, intensificando el deterioro  de su balance y asegurando que en 2013 el tesoro Nacional gastará más reservas del central que en 2012.

presupuesto 2013: subestimación de recursos y de gasto, con atraso cambiario y con un bcra financiando aún más al tesoro

El Proyecto de Presupuesto de 2013 continúa presentando una inflación “pisada”, lo que anticipa que volverá a repetirse, por séptimo año consecutivo, la abultada brecha entre los indicadores públicos y privados de precios. El proyecto de presupuesto continúa basándose en las estadísticas del INDEC y contempla una inflación de 11,8% para el 2013, valores muy distantes a la inflación del 25% promedio proyectada por los indicadores privados compilados por el Congreso. Esta discrepancia impacta, en las estimaciones del PIB a precios corrientes (18% a/a en 2013), lo que tiende a subestimar el crecimiento nominal de la economía, que en realidad se ubicaría levemente por debajo de un 30% aproximadamente según nuestra estimaciones.
La subestimación del crecimiento del PBI nominal distorsiona las proyecciones fiscales y conduce a la subestimación de recursos; estrategia presupuestaria vigente los últimos ocho años. 
De acuerdo al proyecto de ley, los ingresos tributarios y las contribuciones a la seguridad social crecerían sólo 23% el año que viene ($619.044 millones para todo el 2013). Según nuestros cálculos, con un crecimiento de los recursos más cercano al 30% (similar al del PBI nominal), podrían estar subestimándose ingresos por alrededor de $36.000 millones, que surgirían de haber subestimado los ingresos tributarios (sin coparticipación) y las contribuciones a la seguridad social por $43.000 millones y sobreestimado otros ingresos por $7.000 millones.
La subestimación de ingresos por $36.000 millones equivalen a un poco más de un año de asignaciones familiares y de ingresos fiscales por retenciones de soja y a medio año de subsidios a la energía, transporte y alimentos.
Sin embargo, la inconsistencia más relevante se encuentra por el lado del  gasto en donde el PPN 2013 estima un incremento del gasto primario y gasto total de tan sólo 15.5% y 16,2%; respectivamente. Este incremento implicaría una reducción del gasto primario -medido en términos reales con un inflación del 24%- cifra que resulta extremadamente conservadora si se tiene en cuenta que el 2013 es un año electoral y que en este año (que no es electoral) se observaría una expansión del 30%.
La subestimación del gasto tiene su origen en la baja actualización de los  salarios y las jubilaciones, que muestran aumentos del 13% y del 22% respectivamente. Estas estimaciones resultan poco verosímiles si se tiene en cuenta que este año  ambas partidas se habrían incrementado un 28% y un 38% respectivamente.
De acuerdo con nuestras proyecciones, el gasto primario y el gasto total serían 19% y 15% más altos que lo que se proyecta (ver gráfico 9). Por el lado del gasto corriente, las mayores subestimaciones se observan en las transferencias corrientes y en el pago de haberes previsionales, éstos últimos estimados en $36.000 millones por arriba de lo presupuestado, a partir de las actualizaciones automáticas en los meses de marzo y septiembre, que prevemos en torno al 32% combinado a partir de las mejores perspectivas recaudatorias. En el caso de las transferencias corrientes, el crecimiento resultaría muy superior al presupuestado (+10.6%), a partir de la intensificación del gasto de carácter social (transferencias a familias) en el marco del año electoral, en tanto que otras partidas presentan una fuerte subestimación, como los giros a Universidades (+3.2%) y los subsidios a empresas públicas y privadas, que se prevé se reduzcan un 7% en términos nominales. En el caso del gasto en remuneraciones de los empleados públicos, el presupuesto no incluye previsiones de aumento salarial, frente a un aumento desdoblado del 25% incluido en nuestra estimación de gastos anuales.
Destacamos una mayor erogación en obras de infraestructura, también en sintonía con el calendario electoral, las cuales serían financiadas con la utilización de las reservas excedentes tal cual establece el Artículo 33º del Proyecto de Ley. 
Por último, la subestimación de gastos provoca un sobreestimación del resultado fiscal. Las proyecciones del PPN muestran un superávit primario de $59.256 millones (2,3% del PBI) para 2013, muy superior a los $11.543 millones (0,5% del PBI) proyectados para 2012. Con esos números, se presenta un superávit financiero de $1.086 millones (0,04% del PIB) para 2013.
Por el contrario, con una pauta de gasto más realista (las erogaciones primarias alcanzarían los $747.000 millones, un 19% por arriba de lo presupuestado y un 33.5% más que en 2012), el resultado financiero de 2013 alcanzaría un déficit superior a $62.000 millones, equivalente al 2.5% del PIB oficial estimado. (Ver tabla). Asimismo, si se “limpia” el resultado de los ingresos heterodoxos provenientes del Banco Central y el FGS de la ANSeS, el resultado fiscal anual alcanza un rojo de $98.500 millones.

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