Páginas vistas en total

viernes, 23 de agosto de 2013

MÁS  DEVALUACIÓN SERA SEGURO MÁS INFLACIÓN EN LA ARGENTINA ACTUAL.  


Los problemas cambiarios que enfrenta nuestra economía se encuentran en el centro de la escena de la probable aceleración inflacionaria “que vendrá”. Por un lado, el cepo cambiario hace que los pesos “de más” queden en la economía y estimulen la inflación. Paralelamente, la política oficial de des endeudamiento gasta los dólares (reservas) del BCRA.

Se deteriora el balance del BCRA y la relación base monetaria / reservas. Es decir, cada vez hay más pesos y menos dólares;  y por ende el tipo de cambio de cobertura y paralelo presentan, más allá de los vaivenes circunstanciales, una tendencia estructuralmente alcista. 

En Argentina el gasto público crece a un ritmo del 34%, los agregados monetarios se expanden al 35%/38% y el tipo de cambio paralelo se deprecia a un ritmo interanual del 33%. Además, hay que tener en cuenta que se acelera la depreciación del tipo de cambio nominal oficial, que pasó del 21% (mayo’13) a 23% (junio´13); 28% (julio´13) y actualmente se ubica en 31% (agosto´13). El agresivo deslizamiento del tipo de cambio oficial no es un hecho aislado, sino que una tendencia que lleva varios meses.


La teoría económica explica y la evidencia empírica muestra que la depreciación del tipo de cambio se traduce en inflación inflacionaria. Según la teoría, que está respaldada por la evidencia empírica, una política fiscal expansiva financiada con emisión monetaria siempre termina en depreciación cambiaria (paralela y oficial) con aceleración inflacionaria (más tarde o más temprano).


Hoy en día la aceleración de la tasa de devaluación del tipo de cambio oficial presiona sobre la cotización del dólar blue y ambos, sobre el nivel de precios; lo que le impone un piso más alto a la inflación que viene por detrás, por lo que es esperable que la inflación se acelere.   

La proporción en la cual la devaluación se traduce a precios se denomina “pass-through”. Al analizar el pass-through del tipo de cambio hacia los precios internos se deben evaluar dos aspectos: magnitud y velocidad. La magnitud y la velocidad con la que la devaluación se trasladará a precios depende de factores macro y microeconómicos. Entre estos factores se destacan:

Magnitud de la inflación: la teoría y evidencia empírica muestran que cuanto más haya perdurado en el tiempo y más fuerte sea el proceso inflacionario, más elevado es el coeficiente de pass-through. Paralelamente, más rápidamente se trasladará la devaluación a precios. ¿Por qué? Porque las empresas fijan sus precios con anticipación y el ajuste será mayor cuanto más persistente se perciba el aumento de costos. La persistencia del aumento de costo se incrementa con las  continuas alzas pasadas del tipo de cambio.

Por el contrario, en un contexto de baja inflación y con tipos de cambio nominales que pueden subir y bajar, los agentes no modifican sus precios al presentarse un choque del tipo de cambio, pues lo perciben como transitorio y el coeficiente de pass-through será muy menor. Esto último sucede en Chile; Brasil, Uruguay  y Perú. Lo anterior en Argentina.

Volatilidad del tipo de cambio: cuando hay mayor volatilidad del tipo de cambio y la moneda doméstica pude apreciarse o depreciarse nominalmente, los importadores  van ser más cautelosos a la hora de modificar sus precios, porque la suba de precios puede traerles mayores costos (por caída de demanda) que beneficios. Por ende,  el coeficiente de pass-through es bajo. Esto sucede en Chile; Brasil, Uruguay  y Perú

Por el contrario, si el tipo de cambio de cambio nominal se deprecia siempre a un ritmo constante e inclusive ascendente, su volatilidad decrece. Los importadores no dudarán en subir sus precios. Los productores con costos importados tampoco lo dudarán, ya que los costos de subir precios serán menores a los beneficios. El coeficiente de pass-through será elevado. Esto sucede en Argentina.

Grado de apertura de la economía e incidencia de las importaciones en el entramado productivo: a mayor grado de apertura de la economía, es de esperarse que exista un mayor pass-through debido a que las importaciones y exportaciones tienen un mayor peso en la economía. En la Argentina de hoy, las exportaciones e importaciones representan el 37% del producto si se mide en términos corrientes (y el 25% a precios de 1993); este ratio duplica al del promedio de la década del ’90. De modo que la creciente importancia del sector externo en la economía hace que la aceleración devaluatoria impacte con mayor ímpetu en el nivel de precios.  

Sustitución de productos importados y nacionales: en la medida en que exista una alta sustituibilidad entre productos nacionales e importados, la demanda de los bienes importados se reducirá y la de bienes nacionales aumentará, por lo que el pass-through será menor. Argentina tiene muy baja sustituibilidad entre los bienes importados y nacionales, por lo que su coeficiente de pass-through tiende a ser muy elevado.

Penetración de importaciones en el entramado productivo: a mayor penetración, más elevado coeficiente de pass-through. En Argentina la penetración de las importaciones es muy elevada, por lo cual el coeficiente de pass-through tiende a ser muy alto. En nuestro país más del 80% de las importaciones son insumos y bienes de capital para el sector industrial. En 2012 el sector industrial tuvo una balanza comercial negativa de          –USD24.000 MM, lo cual es el doble del superávit comercial de toda la economía (USD12.000 MM). Esta situación se agrava con el déficit comercial energético. Mayor devaluación implica también mayor déficit fiscal, más emisión y más inflación. 

Utilización de la capacidad instalada: a mayar utilización de la capacidad, mayor coeficiente de pass-through y más rápido traspaso de la devaluación a precios. Por el contrario, con baja utilización de la capacidad instalada, las empresas tienden a asumir el costo a fin de no perder participación en el mercado dado que la demanda interna se encuentra contraída. Hoy por hoy, la economía argentina se encuentra en torno al pleno empleo de sus recursos productivos. La tasa de desempleo se ubicaría cerca del 7%/8% mientras que la utilización de la capacidad instalada (promedio) de la industria se encuentra próxima al 75%. En este escenario, un ajuste del tipo cambio generaría en mayor medida un aumento de los precios (inflación) que de cantidades (mayor nivel de actividad). En pocas palabras, este factor tiende a contribuir a un pass-through elevado en Argentina.  

Expectativas de inflación: la teoría económica es clara y contundente. A mayores expectativas de inflación, más inflación. En palabras sencillas, si la gente piensa que va a haber inflación, terminará habiendo inflación; más con devaluación del tipo de cambio. 

En pocas palabras, la actual aceleración devaluatoria del tipo de cambio se trasladaría a rápidamente precios, acelerando las presiones inflacionarias en el mediano plazo. En definitiva, la inflación cada vez se acercará más al 30% y estará más lejos del 20%.



No hay comentarios:

Publicar un comentario