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viernes, 28 de noviembre de 2014

El aumento del Desempleo demuestra que es un problema de oferta y que Axel nos lleva a la ruina

El aumento de la tasa de desempleo, de 6.8% (IIIT’13) a 7.5% (IIIT’14) demuestra que la actual estanflación se explica por una contracción de la oferta agregada de la economía; y no por problemas en la demanda agregada como piensa el gobierno.  Es decir, en la economía argentina está cayendo el nivel de actividad y se acelera la inflación (ambos contra 2013) porque se contrae la oferta agregada. Por el contrario, sin contracción de oferta agregada y con insuficiente demanda agregada insuficiente, la inflación se estaría desacelerando.


La oferta agregada se contrae porque los niveles de inversión son insuficientes,  lo cual afecta negativamente al stock de capital, contrae la frontera de posibilidades de producción, reduce los puestos de trabajo y como consecuencia, termina afectando negativamente al consumo y la demanda agregada.  En pocas palabras, la caída del consumo y la demanda agregada son una consecuencia y no la causa de nuestros principales problemas de nivel de actividad.  


Nuestra lógica queda en evidencia cuando se observa que la demanda de trabajo de las empresas (-1.6p.p.) cae más del doble de lo que aumenta el desempleo (+0.7p.p.). En concreto la tasa de empleo alcanzó un 41.3%, es decir 1.6% menos que durante el mismo trimestre de 2013. Es más, esta tasa de empleo del tercer trimestre fue la más baja desde el 2006 (42,2%), año en que según los relevamiento privados, la economía se encontraba lejos de su frontera de posibilidades de producción; de modo que la caída en la demanda de trabajo refleja la contracción del stock de capital y la destrucción de puestos de trabajo en el lado de la oferta agregada de la economía.
Del otro lado del mercado laboral, la oferta de trabajo, también se reduce 1.4%., cayendo de 46,1% en IIIT-2013 a 44,7% en IIIT-2014. Probablemente, la oferta de trabajo este cayendo por un motivo de desánimo. Justamente, esta fuerte caída de 1.4% de la oferta de trabajo representada por tasa de actividad (PEA/ población) es la que evita un mayor aumento de la tasa de desempleo.


No obstante, la debilidad del mercado laboral no sólo se ve en su achicamiento por contracción de la oferta y la demanda de trabajo, sino también queda en evidencia en el avance de la subocupación, que asciende a 9,2% de la PEA (1.114 mil trabajadores) y a aproximadamente el 10% de los ocupados. De modo que si se recalcula la tasa de desempleo incluyendo a los sub-ocupados, ésta aumentaría de 15,5% (IIIT’13) a 16.8% (IIIT’14) de la PEA.


Diagnóstico de la actividad y del mercado laboral


La actual estanflación se explica a partir  del hecho que la curva de oferta agregada se desplaza hacia la izquierda, mostrando una caída de la producción y del nivel de ingreso, mientras que al mismo tiempo suben los precios. La evidencia da sustento a nuestro análisis. El nivel de actividad regional, de acuerdo con el PBG E&R, habría caído aproximadamente un 4% interanual durante el tercer trimestre del año respecto del mismo período del 2013, vaticinando una caída promedio anual de 3.2% para todo el año. Es más, en esta oportunidad la estanflación afecta negativamente (con diferente fuerza) la producción de todos los sectores de la oferta agregada.




Lógicamente, la escasa inversión termina destruyendo el stock de capital, reduce los niveles de producción y en consecuencia arremete contra el empleo. La caída en la demanda de empleo hace que las remuneraciones no pueden seguir el ritmo de la inflación; lo que comienza a jugar en contra del poder adquisitivo del salario y por ende del consumo, generando como resultado final una reducción de la demanda agregada. En este sentido, hay que tener bien en claro que esta caída del salario, del consumo y su consecuente reducción de demanda agregada son consecuencia de la contracción de la oferta y de la caída de los niveles de producción; no su causa.

Empleo público como red de la demanda de trabajo


El gobierno tiene equivocados diagnósticos. Las autoridades piensan que la actual recesión es un problema de insuficiencia de la demanda agregada y en consecuencia, el gobierno intenta revertir la caída del consumo con políticas de incentivo a la demanda agregada. Pero de diagnósticos erróneos, sólo pueden surgirá malas políticas y por ende, peores resultados.

El gobierno está hundiendo la economía con sus políticas equivocadas, que sólo logran agravar los problemas induciendo más inflación, peores expectativas y, consecuentemente, mayor contracción de la oferta agregada y de la demanda de empleo. Justamente, el gobierno nacional ha puesto en práctica una agresiva política de expansión del gasto público destinada a impulsar la demanda agregada para contrarrestar la caída del nivel de actividad. Una de las particularidades de estas políticas de incentivo a la demanda ha sido ampliar las erogaciones destinadas a incrementar el empleo público. Como muestra el gráfico siguiente el gobierno consolidado (nación + Provincias) fue ganando participación en el mercado laboral, pasando de absorber un 18.3% de los ocupados en 2003 hasta alcanzar un 22.5% en 2014.

Sin embargo, el gobierno nacional pasó a ser el sector más dinámico como demandante de mano de obra, lo cual es paradójico ya que los servicios públicos esenciales son prestados por los gobiernos provinciales, no por el Nacional. En otras palabras, si se oferta (demanda) más educación, más salud, más seguridad y mejor justicia, se deberían contratar nuevos docentes, médicos, policías y jueces, por ende debería subir la planta de personal provincial. Pero no, lo que más aumenta es la dotación de empleados públicos del Estado Nacional, que no presta ningún servicio público esencial.  El empleo público nacional aumenta en las empresas públicas, cuyo déficit creció 151.4% (+$15.177 MM) el último año, pasando de $10.025 MM (2013) a $25.202 MM (2014). 
El gasto en personal (+40%) alcanzará los $140.726 millones, con un aumento implícito cercano al 40% respecto del año anterior, superando por 10 p.p. los incrementos salariales (del 30% aproximadamente) otorgados a los trabajadores. El aumento de la planta de personal registrado en 2014 supera ampliamente lo presupuestado, como sólo se vio entre 2007 y 2008 tras las elecciones presidenciales y el surgimiento de la crisis financiera internacional. En dicho período la suba del gasto en personal por sobre la pauta salarial fue de 11 y 13,1 puntos porcentuales respectivamente. En esos años la paritaria oficial dio un aumento del 19% y 19,5% respectivamente cuando el gasto creció el 30% y 32,6% en 2007 y 2008.

Nada es casualidad. Es un año electoral y sólo falta un año para que dejen el poder. El problema es que se generan puestos de baja productividad que son financiados con emisión monetaria, lo cual tiene efectos nocivos de corto plazo (inflación, expectativas de devaluación, inestabilidad) y efectos negativos de mediano y largo plazo (tasa de crecimiento, PBI per cápita y nivel de vida de la población.)


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