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jueves, 15 de diciembre de 2016

Impuestazo a renta financiera aceleraría inflación (Nota Publicada en Ambito Financiero el 15/12/2016)


http://www.ambito.com/865914-impuestazo-a-renta-financiera-aceleraria-inflacion

Desde las elecciones en EEUU, el peso argentino se depreció un +6,7% contra el dólar. Algo similar aconteció en Méjico (+10,4) y Brasil (+9,5%). En este marco, algunos caen en la tentación de echarla “la culpa” al efecto Trump. Sin embargo, las monedas de Chile (+3,5%); Uruguay (+2,3%); Paraguay (+1,5%); Colombia (+0,5%); Perú (+0,1%) y Bolivia (-0,2%) casi no se “movieron”, poniendo en evidencia que la política doméstica es lo que más “importa”.

Puntualmente, la depreciación del peso argentino es principalmente consecuencia de los últimos movimientos de política monetaria y fiscal. Del lado monetario, la baja de la tasa de referencia(- 200 bps) se tradujo en un aumento (+$42.480 MM) de la base monetaria de +6,3% nominal en noviembre, con lo cual el apretón monetario disminuyó de 21,0% a 17,5% en términos reales. Paralelamente, la baja de tasa redujo la demanda especulativa (para aprovechar tasa) de dinero, potenciando la caída de la demanda de dinero por motivo transacción (por menos actividad). Esta reducción de la demanda de dinero generó un exceso de oferta en el mercado monetario que se tradujo en mayores expectativas de inflación y en exceso de demanda el mercado cambiario, lo cual presionó sobre el tipo de cambio y encareció al dólar.  

Del lado de la política fiscal, todas las últimas “noticias” también contribuyen a que el peso pierda poder adquisitivo. Primero, en octubre pasado el déficit fiscal aumentó +177% interanual, asegurando que la meta (4,8% del PBI) de déficit primario de 2016 no sea cumplida. De acuerdo con nuestras estimaciones, si en noviembre y diciembre el gasto crece al ritmo de los últimos tres meses, el déficit primario ascendería a 5,4% del PBI en 2016. Segundo, se aprobó el Presupuesto 2017 con proyecciones de ingresos y gastos sobre y subestimados; respectivamente. En este marco, de acuerdo con nuestras estimaciones, lo más probable es que el déficit fiscal total (Nación + Provincias) tenga un piso de 8,8% y pueda ascender hasta 9,5% del PBI en 2017. Mayor déficit fiscal se traduce en mayores expectativas de inflación y devaluación, estimulando la demanda de dólares. Tercero, la oposición aprobó en Diputados un impuestazo a los activos financieros que desalienta la demanda de dinero (ahorro en activos financieros) y estimula la demanda de dólares.

Concretamente, la aprobación del impuesto a los activos financieros aumentará el desequilibrio monetario, potenciando el exceso de demanda en el mercado cambiario y las presiones sobre la inflación y el dólar. En este marco, este impuesto dificultaría el manejo de la tasa de interés y la política monetaria des inflacionaria del BCRA, porque obligaría a la autoridad monetaria a subir la tasa de referencia para equilibrar el mercado monetario y cambiario; y así evitar que aumenten las presiones sobre la inflación y el tipo cambio.

En definitiva, el Impuestazo de Ganancias sobre los activos financiero es potenciar la “madre” de todos los problemas: la mala política fiscal. No es otra cosa que “la política” metiendo la cola y entorpeciendo el trabajo del Banco Central porque necesariamente implicará: i) más tasa de interés ó ii) más inflación y dólar más caro en términos nominales, pero no reales. 

En definitiva, hay que seguir muy de cerca las intromisiones de “la política” en la política monetaria, el comportamiento del mercado de dinero y el accionar del BCRA. Si “la política” no avanza sobre el BCRA, el impuestazo a los activos financieros no “sale” y el BCRA deja la tasa de referencia inmóvil durante el verano (hay caída estacional demanda de dinero a finales de enero y en febrero), hay probabilidad que continúe la política monetaria prudente, el proceso des inflacionario prosiga y en consecuencia se puedan alcanzar las metas de inflación. Por el contrario, si “la política” presiona para seguir bajando la tasa en el corto plazo y además “sale” el impuestazo a los activos financieros, el escenario monetario, cambiario e inflacionario se complicará. En este marco, habría que esperar más expectativas de inflación, más inflación, dólar más caro, menos crédito y menor nivel de actividad y empleo que el que se estaba proyectando para 2017. Los políticos nos siguen jugando “en contra”.


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